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Mariano, actualizando

Quién te lo iba a decir, pero sí, en España tenemos un presidente del gobierno que se parece a un smartphone, y ojo, no lo digo por su capacidad de procesamiento y mucho menos porque sea multitarea, que todos sabemos que no es así, de hecho, sería biológicamente imposible al tratarse de un hombre, pero, vamos a entrar en vereda, ¿por qué digo que Rajoy se parece a Windows Phone?, aquí van las razones:

Llega tarde

Es de dominio público que Windows Phone llegó tarde, muy tarde. Mientras Google Android data del año 2008 como fecha de lanzamiento, y iPhone se lanzó en 2007, Windows Phone se lanzó en Octubre de 2010, cuando el mercado estaba ya copado por el iOS de iPhone e incluso empezaba el declibe de las BlackBerrys a mano de Google Android, vamos, que lo tenía jodido para hacerse un hueco.

Por otro lado, también es de dominio público que nuestro Mariano va siempre más tarde que el conejo en Alicia en el País de las Maravillas, promoviendo acciones y medidas cuando no tocan, yendo a remolque de todas las directivas europeas.

Es simple

Cuando coges un teléfono con Windows Phone y lo tienes 5 minutos entre manos te das cuenta de que es un sistema operativo demasiado simple, no tiene nada de fundamento vamos. Por un lado está bien, sobre todo para el usuario más novato, pero en poco tiempo queda totalmente obsoleto.

Huelga decir que la primera vez que oyes hablar a Rajoy te das cuenta exactamente de lo mismo, los primeros cinco minutos prestas atención hasta que te das cuenta de que es demasiado simple, de hecho, no es difícil pillarle en renuncios una vez tras otra, vamos, se le ve el plumero como un pavo real en mitad del desierto del Gobi.

Su firmware es una auténtica mierda

Windows Phone comenzó su andadura con bastante hype creado por Microsoft, y su primera versión se pudo definir como un “no está demasiado mal para ser una primera versión”, pero a partir de ahí comenzó a empeorar la cosa, y si a eso unimos que estaba ya de primeras a mucha distancia de sus competidores (pero por detrás), la cosa ha sido un desastre tras otro.

El caso de Mariano es poco menos igual, cuando comenzó como parlamentario y demás no estaba demasiado mal, se mantenía calladito y no llamaba la atención. Un poco más allá le empezamos a recordar todos como “el de los hilillos de plastelina” y ahora bueno, ya sabéis que ha sacado la sierra mecánica y el cortacésped y línea roja que cae en su campo de visión, línea roja que desaparece.

Sus equipos son lentos

El smartphone donde montes el sistema operativo es clave en el funcionamiento del mismo, y uno de los problemas de Windows Phone es que los equipos que lo montan no son nada del otro jueves. Entre ellos quizá el más molón sea la serie Lumia de Nokia, porque aparte de estos está en algún HTC (el Trophy o el Titan, por poneros un ejemplo) o en algún Samsung de gama media/baja, como el Focus o el S, vamos, poquita cosa, equipos lentos y sin mucho futuro.

En el caso del bueno de Mariano también se ha hecho especialista en escoger equipos lentos y que son una mierda, como Montoro o de Guindos, herencias de anteriores mandatos y totalmente obsoletos como Cañete o Pastor e inútiles varios, y claro, así no se puede hacer nada bueno.

No tiene cuota de mercado

Si juntas todo esto al final resulta que Windows Phone tiene una cuota de mercado que está entre lo irrisorio y lo decepcionante, y en realidad se lo han ganado ellos solitos.

En el caso de nuestro “equipo de Gobierno” por llamarlo de alguna manera, el caso es parecido, a día de hoy conozco a muy poquitos españoles que aprueben la gestión de este gobierno, y cada vez les quedan menos apoyos, siquiera entre los que les votaron (que ojo, no fue una mayoría, sino que pillaron la mitad de los votos de los que votaron, que es muy distinto)

Y claro, con este panorama os pregunto, ¿cuándo vamos a cambiar de Sistema Operativo?

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