Cuando te montas una startup en la mayoría de las ocasiones tenemos muy claro el proyecto en su parte técnica y, como la mayoría venimos con este tipo de formación y vemos muchas películas americanas, nos creemos que lo importante es tener un buen producto (ni siquiera el mejor, simplemente un buen producto), que sea innovador, dé un valor añadido al usuario, y todos nadaremos en la abundancia.

Luego la realidad es bien distinta, te pones manos a la obra y ves que en realidad casi lo menos importante es la parte técnica y la parte de producto real, y claro, nos damos unas toñas antológicas.

Pues bien, fruto del aprendizaje de muchos (incluido yo mismo) te quiero mostrar hoy un total de cinco errores que todos hemos cometido antes o después (y sí, normalmente hemos cometido todos) y cómo hemos visto que un buen proyecto se iba al garete por esto, para que así puedas aprender un poquito más e ir más encaminadito.

¡Ahí vamos!

Los cinco errores básicos de toda start up

Tu estrategia no tiene que ver con objetivos de negocio

Por mucho que te hayan contando sobre técnica, ten siempre en cuenta que un buen producto no te va a traer dinero: lo que te va a hacer ganarlo son las ventas de ese producto o servicio a terceros, ya sean particulares, empresas, entes públicos o extraterrestes.

Muchos cuando montamos una startup pecamos de sólo ver esta parte técnica y olvidarnos totalmente de las ventas, muchas veces por falta de formación o por no tener un perfil adecuado.

Sea como sea, necesitas uno de estos perfiles o este tipo de motivación si quieres tener posibilidades de éxito, es decir, necesitas un Business Plan que toque con profundidad el tema de ingresos de dinero, un tema que a nadie le gusta tocar, pero imprescindible.

Quieres abarcar demasiados canales. Y así te va

Desde hace unos cuantos años, entre los canales tradicionales (eventos, cartelería, patrocinios, etc.) y los on (blog, site corporativo, tienda online, redes sociales, foros, etc.) nos cargamos de trabajo hasta que lo único que hacemos es promocionar en distintos canales.

Ojo, esto no está mal ya que, como vimos en el punto anterior, es más importante esta promoción comercial casi que el producto en sí mismo, pero hay que mantener la cabeza fría y no embarcarte en expediciones que no puedas soportar.

Con esto me refiero a que con una startup de tres personas que además los tres están desarrollando producto no es viable tener una estrategia on-off con eventos todos los fines de semana, tres activos digitales tradicionales (blog, site y tienda virtual) y media docena de redes sociales, porque así no vas a llegar a nada.

Es mucho mejor medir bien qué cantidad de recursos (tanto tiempo como monetarios) quieres dedicarle a la promoción, elegir los canales que más rentabilidad te van a dar, y centrarte en ellos a muerte.

Tu startup no es para todos, y lo sabes

startup-no-es-para-todos

Otro de los grandes males que tienen las startups hoy en día es que intentan vender sus servicios o sus productos a todo el mundo por igual, incluso sabiendo que no es posible.

Cada producto y cada servicio tiene un target core que debes definir (es decir un tipo de población que es el objetivo principal de venta) y un par de targets secundarios (tipos de población afines) para vender, y es muy raro que hagas un producto que valga para todos, incluso cuando son muy genéricos.

Una vez defines tu target core y los secundarios, tienes que intentar llegar a ellos por los canales que has predefinido antes, y poco menos que olvidarte (con muchas comillas) del resto de Targets del Multiverso™, porque te van a dar menos dinero a priori.

Ahora bien, si notas que has errado el target, ¡no tienes más que volver a definirlo!

Desarrollas sin parar pero tu start up no vende

Hay multitud de starups para que se mueren literalmente porque desarrollan como locos pero el proyecto nunca lo ven como finalizado.

Ya te adelanto que no está mal desarrollar un producto sin parar, lo que está mal es no venderlo en ninguno de los puntos, porque llegará un momento en que no tendrás cash flow (vamos, que sólo tengas dinero en pasivos y no tengas liquidez) y tendrás que cerrar el chiringuito.

Lo ideal es que una vez que tengas un producto vendible lo pongas en el mercado, centres esfuerzos en venderlo y que te apoyes en la comunidad en hacerlo cada vez mejor hasta que tengas un producto no sólo terminado, sino mejor que el de la competencia.

Que quienes han hecho ésto antes, pues gente como WordPress, por ejemplo, y mal no les va…

La financiación es clave, aunque sea un coñazo

Por último pero no menos importante: Si quieres tener posibilidades reales de hacer crecer una startup hasta convertirte en una empresa de entidad necesitas financiación, pero financiación de la buena.

Es decir, está bien que empieces tirando de amigos, familiares y tarados de la vida (ya sabes, Family, Friends & Fools) pero normalmente eso no te va a dar para mucho, debes tirar a otros tipos de financiación oficial y extraoficial de gente que comprenda tu producto, lo vea, y quiera apostar por él.

Eso sí, aquí tu estrategia debe estar muy clara, porque seguramente vayan pidiendo partes de la empresa como aval y, si no tienes un plan perfecto (a veces incluso teniéndolo) acabarás por no tener el control de tu propio proyecto, y eso no es lo que quieres.

Conclusión: Tu startup necesita muchísimo además del producto, pero es posible

En definitiva, tener una startup y tenerla con posibilidades de hacer cosas bonitas con ella es bastante complicado y va muchísimo más allá de un producto o servicio, y siempre debes tener en cuenta todo lo que en el mundo de la química se llama efecto matriz, que no es ni más ni menos que las circunstancias que están alrededor de lo principal y que pueden hacer variar el resultado.

Para ello necesitarás muchísima planificación en los distintos aspectos y tener un horizonte claro, y con ello podrás llegar a petarlo como está mandado.

Resumen
Nombre del artículo
Startup: 5 errores que todos hemos cometido
Descripción
5 errores que harán que tu startup literalmente muera si no los tienes en cuenta, ¡y la mayoría de ellos los hemos cometido todos!
Autor
Aún sin valoración

¿Valoras el post?

Shares
Share This